Desde que estás en mi bando
parezco el reloj del conejo blanco,
ese del cuento.
El que se aleja sin destino saltando
y siempre está llegando tarde
como yo a las despedidas.
Cuando te quieres dar cuenta
estás cayendo por el acantilado.
La tierra ha estado girando en tu ausencia
y eso que llevabas las horas medidas
para lanzarte a la madriguera
saludar a la oruga
cortar unas cuantas cabezas
y guardar un ratito para cañas
que nunca se sabe cuando va a venir bien una cerveza.
Entre los suspiros de la sábana,
al roce del tiempo
se le distinguen nuestros cuerpos.
Bailando sin descanso y descansados
imprevistos o desprovistos de escudos.
Agitados y maniatados sentimientos
que escurren por la mejilla desnudos.
¿Cuánto hace que estamos aquí?
Llevamos tan poco arando esta tierra
y parece tanto lo que llevamos amando.
Si la existencia del ser es efímera,
¿Cómo puede resultar tan eterna tu ausencia?
II. Si no estás aquí el tiempo se deshace espeso.
Tus primeros pasos al alejarte
marcan mis segundos, frenazo incluido,
al desaparecer vueta de la esquina.
Vuelta irónica sin ruedas de por medio,
pero igual de aburrida
si se aleja el color de tu brisa.
Seis caracoles en hilera
marcan el tempo a un sol sin sonrisa.
El tic-tac del reloj se taladra, taconeo
tecleado en mi tejado,
como si al cactus del vecino
le hubiese entrado la vena flamenca
y bailase con violencia
un claqué enfandangado.
No es por soleaes mi lamento,
estas son bienveidas a pesar de la escarcha.
Es por este escondite tan prolongado
que hemos encontrado sin quererlo.
Los dos ocultos y ninguno cuenta.
Mismísima Atenea guarde tu marcha.
Si vuelves a la esquina a pié o en bicicleta
si Hades te ha llevado hasta el cruce de caminos
si el sino nos atrapa y nos une en remolino
si no quedan motivos para no estar de charleta
y vuelven a rodar las agujas y las letras.
III. Bésame
Que mis labios y tus labios
sean la llave de un presente que va tarde.
Que lengua fuera jadeante
vangan raudos a buscarte los segundos.
Que ojos fieros y serenos
me hagan olvidar que hubo un día en que el tiempo era tiempo.
Y ahora es el tiempo
veneno y guía.
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