lunes, 6 de febrero de 2017

Peras en vinagre

Quiero un melocotón.
Hoy no me apetecen judías.
Quiero un melocotón.
¡Por favor, que me apetece!
Que no quiero probar
las patatas con jamón.
Quiero un melocotón
grande y de seda,
dulce y lleno de agua.
No tan dulce como el amor
ni ácido como el olvido.
De tonos naranja pálido
con amrillo caliente
y algún verde descolgado.

En mi melocotón voy a guardar
las sonrisas que me cruce
y las dudas de mis grises.
El volar de un gorrión
para imitarlo en mi caída.
La lenta salida del sol
para recoger aquel despertar.
Y voy a guardar todos mis recuerdos,
no demasiado ordenados,
para que de vez en cuando
la imagen y las experiencias
regresen agitadas a la consciencia
de un inconsciente niño
que lo único que quiere
es un modesto melocotón.

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