Creo que tanta coraza,
hierro o cristal cubriendo personas,
es lo que entre roces chirría
cuando en nuestra sociedad de miedos
la gente se amontona.
La toxica atmósfera
que se respira entre desconocidos.
El rechazo al contacto directo
El asco al contacto en directo
Mejor te lo explico en diferido.
¿Quedamos a comernos juntos el contexto?
Yo te doy un abrazo de ondas cancerígenas,
tu me acaricias en tu teclado,
nos besamos entre emoticonos
y, si hay suerte, un ruido entrecortado
que intenta imitar tu voz
se desprende de esta piedra
que tengo atada a la mano
para dar las buenas noches.
Para mi ni buenas ni malas,
que con tanta lucecita impaciente,
hemos desarrollado insomnio global.
Hasta el sol se queda anonadado
viendo estrellas a la ultima moda
toda la noche en su pantalla estelar.
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