Se dice del mar
qué es un tumulto análogo al silencio.
¿Pero qué será
entonces la niebla cubriendo el pecio
qué hoy se refleja en mi alma?
Silencio, quizás.
Mudo pero diluido y superfluo
sin hacer callar.
Silencio de esos que impregnan el cuerpo
sin hallar grieta de calma.
Voluptuosa a ras
de tierra, inmensa, así como él, tan tenso.
Fuera pues, sin más,
la melancolía un tumulto denso
análogo al mar.
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